PINTURA

HERRERO, Federico

San José, Costa Rica, 1978
Vive y trabaja en San José, Costa Rica

El autor, de origen costarricense, se siente muy cómodo tanto en los formatos de gran tamaño, como en el muralismo. Estos grandes lienzos permiten plasmar figuras que están llenas de color, de vida dentro de su quietud. Recuerda hábitats celulares o mercados en día de fiesta, nos transmite alegría, energía y vitalidad.

La vital gama de colores recuerda a la de las artesanías indígenas, a las tradicionales carretas de bueyes de Costa Rica. Pero, en esta ocasión, hay un proceso de abstracción, generoso, que crea imágenes familiares y amables.

Un bullicio cromático sostenido por el negro más oscuro, fruto de un exquisito pigmento japonés.

Pirámide, 2010
Óleo sobre lienzo

  • /