FOTOGRAFIA

ALMEIDA, Helena

Lisboa, 1934 – Sintra, 2018

La preocupación por los sentimientos, la incomunicación, la soledad y la ruptura son algunos de los temas presentes en la obra de la artista portuguesa Helena Almeida.

Almeida aparece siempre retratada sola en sus fotografías: “Mi obra es mi cuerpo, mi cuerpo es mi obra”. Cabe destacar que la mayoría de sus obras son auto-representaciones, en las que su cuerpo se ponía a disposición de la fotografía, y fotografiarlo era la culminación de un intenso trabajo preparatorio previo, con esquemas, dibujos e incluso grabaciones de vídeo. El disparo fotográfico era asistido por su marido, Artur Rosa y lo explica la artista: “Es importante que las fotografías tengan lugar en el espacio físico en el que las pensé y las proyecté y, por eso tiene que ser alguien próximo a mí”. Y nadie más cercano a ella que Artur.

Aunque nunca se ha planteado usar en sus fotografías otro modelo que no sea ella, la artista asegura que no tiene nada que ver con el narcisismo o el egocentrismo: “Tiene que ver con que desde muy pequeña tenía que hacer de modelo para mi padre, el escultor Leopoldo Almeida, cosa que me fastidiaba mucho. Y luego, curiosamente, decidí ser mi propia modelo”. A medio camino entre la performance (captación de un instante) o el body art (el cuerpo como protagonista absoluto), Almeida explica que nunca ha querido estar vinculada a tendencias o modas. Jamás se ha obsesionado por exponer ni por formar parte de élites artísticas. Lo suyo es más una poesía callada y sensual con la que retrata sus sentimientos más profundos.

Bañada en lágrimas #17, 2009
Fotografía digital en blanco y negro

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