PINTURA

CALAPEZ, Pedro

Lisboa, 1953
Vive y trabaja en Lisboa

“La obra de arte debe permitir múltiples interpretaciones y discusiones”. Con estas palabras Calapez nos invita a descubrir y adentrarnos en el interior de su obra.

El color, la composición formal y los soportes son recursos que el autor domina, rompiendo con el formato tradicional y creando los suyos propios, como en el soporte de esta obra, realizado en aluminio y que le confiere una marca de identidad en sí mismo. Le acerca a la escultura al mismo tiempo que permanece en equilibrio con la pintura.

La obra “Joker” forma parte del conjunto de las distintas obras de Calapez en las que, una vez más, ensaya cambios en el soporte tradicional de la pintura. Ya había plegado planchas de aluminio, pero es a partir de 2008 cuando desarrolla una serie de trabajos en los que se recorta el soporte, destruyendo decisivamente el espacio tradicional de representación. Dibujando con líneas concisas, desarrolla simetrías y repeticiones de formas con la ayuda del ordenador para determinar las nuevas composiciones que ha cortado con láser. La superficie queda pintada con la profusión y superposición de colores que conocemos de ella, pero la forma del soporte determina formas antropomorfas que agregan nuevos significados a su pintura. Pensando que la carta del Joker, esta figura a la vez cómica y enigmática, se añadió en el siglo XIX a las barajas de cartas debido a la necesidad de la evolución de las reglas del juego, en Calapez aparece en el campo de su pintura evolucionando lo que vemos y provocando también especulaciones fuera del campo habitual de la manipulación del color.

Apreciamos los campos de colores tan característicos de Calapez, la explosión de color inmediata en la que, si te adentras, puedes encontrar tensiones, equilibrios, rotundidad y sutileza. Puedes ver esta obra todos los días y, cada uno de ellos, encontrar una interpretación diferente. De esta forma, se establece el ansiado diálogo con la obra que nos propone el autor. La obra, desde su quietud, contesta con matices según el estado de ánimo de quien la observa.

Pedro Calapez

Joker, 2010
Acrílico sobre aluminio

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